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La leishmaniosis canina es una enfermedad producida por un parásito de la sangre y transmitida por un mosquito. Se trata de una enfermedad multisistémica, pudiendo afectar una gran variedad de órganos como la piel, ojos, riñones, intestino, hígado, articulaciones, etc. dando una sintomatología sumamente variada.
En nuestra zona de trabajo la prevalencia de esta enfermedad es muy elevada.
Por todo ello, es muy importante la prevención de la enfermedad. Se recomiendan productos que actúan como repelentes frente al mosquito, evitar que el animal esté al aire libre durante las horas de mayor actividad del mosquito, y realizar análisis de sangre una vez al año. Como los cambios en la analítica sanguínea preceden la aparición de los signos clínicos, se recomienda realizarlos entre diciembre y enero, una vez que termina la época de actividad del mosquito, que suele ser de marzo hasta octubre. Cuanto antes se detecta la enfermedad, mejor pronóstico tiene. Leer Manifiesto en favor de la prevención de la Leishmaniosis
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